29.10.10

III.



























































JEAN PAINLEVE "Le Cristaux Liquides"

GIUSEPPE PENONE
“De momento hay que estar en esos perímetros emboscados y después salir sin haber perdido la conciencia del tiempo. Y si seguimos dentro, actuemos aprovechando la oportunidad de ver el entorno silente como si fuese la materialización de formaciones vivientes cuya estructura molecular fuese igual a la nuestra. Sí, de acuerdo, parece que incurro en una propuesta tramposa, pero es que el italiano PENONE provoca la exaltación de esas emociones que, surgidas de esas envolturas terrestres, son construcciones calladas que sólo hablan a través del silencio. Es arte y artesanía fundidas para revelar mundos abandonados, hábitats desvanecidos que el artista ha sabido concebirlos de nuevo, estructurando su medida desde la dimensión adecuada. Por eso, el relato encaja más con el significante, que toma la relevancia del portador que desdobla y extiende lo que estaba encerrado sin ánimo de mostrarlo, con sólo enfundarlo como motivo que siempre ha de cohabitar circunscrito y vedado.” –José Álvarez Vélez-

CORINNE WASMUTH
“¿Cómo negar, por lo tanto, la transformación imaginativa de una realidad dada, cómo no sentir el sueño de esta sinfonía visual que recrea unas formas telúricas que poetizan la dilatación de nuestras miradas, las luces palpitantes de nuestros ojos y los fulgurantes sentimientos de nuestras abstracciones e introspecciones?” –J/A/V-

YI ZHOU "Hear, Earth, Heart"

FILOS. ARISTOTELES

i. Estagira (384-322 a.e.c.) Mientras para Platón la investigación filosófica da lugar a sucesivas profundizaciones, al examen de problemas siempre nuevos que procuran aprehender por todas partes al mundo del ser y del valor, para Aristóteles la filosofía tiene por objeto, no una realidad particular, sino el aspecto fundamental y propio de toda la realidad. Todo el reino del ser se divide entre las ciencias particulares, cada una de las cuales considera un aspecto particular del mismo, sólo la filosofía considera el ser en cuanto tal, ciencia del ser en cuanto ser. El ser es la sustancia.

ii. Aristóteles se preocupa en primer término de definir el lugar que ocupa la filosofía en el sistema del saber y sus relaciones con las demás ciencias. Ante todo, cada ciencia puede tener por objeto: o lo posible o lo necesario:

· Lo posible: es lo que puede ser indiferentemente de un modo o de otro. El dominio de lo posible comprende la acción, que tiene su fin en sí misma; y la producción que tiene su fin en el objeto producido. La política y la ética tienen por objeto las acciones y se llaman prácticas. Las artes tienen por finalidad la producción de cosas y se llaman poiéticas. La poiesis es la acción que transforma y da continuidad al mundo, es la creación. La poiesis y la praxis son distintas.

· Lo necesario: es lo que no puede ser de distinto modo de cómo es. El ser en cuanto tal, es necesariamente.

iii. La filosofía debe proceder por abstracción, debe partir de un principio que le sea propio y que concierne al objeto que le es propio, el ser en cuanto tal.

iv. Si se quiere determinar el único significado fundamental del ser, es preciso re conocer lo que garantice la estabilidad y la necesidad del ser mismo. Tal es el principio de contradicción. Los dos principios se expresan en dos fórmulas: “ Es imposible que una misma cosa convenga a una misma cosa, precisamente en cuanto es la misma”; “Es imposible que la misma cosa sea y a la vez no sea”. La primera se refiere a la imposibilidad lógica de predicar el ser y el no ser de un mismo sujeto; la segunda a la imposibilidad ontológica de que el ser sea y no sea.

v. La sustancia es el principio y la causa. Es la causa primera del ser propio de cada realidad determinada es lo que hace de un compuesto algo que no se resuelve en la suma de sus elementos componentes. La sustancia es la esencia del ser y el ser de la esencia; como esencia del ser, la sustancia es el ser determinado; como el ser de la esencia, la sustancia es el ser determinante. La diferencia con Platón es que la validez que el ser posee no proviene de principio extrínseco, del bien, de la perfección o del orden, sino de su principio intrínseco, de la sustancia. Todo lo que es, en cuanto es, tiene un valor intrínseco y ese es el objeto de la ciencia. Para Platón, sólo lo que encarna un valor distinto del se puede y debe ser objeto de ciencia: el ser en cuanto tal no basta, porque no tiene en sí su valor.

vi. Las determinaciones de la sustancia:

· La forma, es la sustancia determinada de las cosas compuestas; da unidad a los elementos que componen el todo y al todo una naturaleza propia, distinta de los elementos componentes.

· El sustrato, es la sustancia determinante (como ser de la esencia la sustancia es el sustrato); aquello de lo que cualquier otra cosa se predica, pero que no puede ser predicado de ninguna (predicado: determinación lógica).

· Y como sustrato es materia, realidad privada de cualquier determinación y que posee esta determinación sólo en potencia.

· El concepto, es la sustancia determinada (como esencia del ser, la sustancia es el concepto) del cual no existe generación ni corrupción (ya que lo que deviene no es la esencia necesaria de la cosa, sino esta o aquella cosa).

· El compuesto, es la sustancia determinante (como ser de la esencia, la sustancia es el compuesto) esto es, la unión del concepto con la materia, la cosa existente.

vii. Como esencia del ser, la sustancia es el principio de inteligibilidad del ser mismo; es lo que la razón puede tomar de la realidad en cuanto tal y constituye el elemento estable y necesario, sobre el cual se funda la ciencia. Sólo hay ciencia de lo necesario; mientras que el conocimiento de lo que puede ser y no ser (de lo posible o el devenir) es más opinión que ciencia. Precisamente por esto no existe definición o demostración de las sustancias sensibles particulares que están dotadas de materia y no son necesarias sino corruptibles: su conocimiento se oscurece a penas cesan de ser percibidas; sin embargo, queda íntegro el sujeto que las conoce, su concepto, que expresa precisamente su naturaleza sustancial, aunque no en la forma rigurosa de la definición.

viii. La sustancia es inengendrable e incorruptible, en tanto que compuesto y realidad particular existente, es engendrable y corruptible; por una parte, en tanto que sustrato es la existencia real que no se reduce nunca a predicado, esto es, a determinación lógica; por otra parte, en tanto que definición y concepto, es una entidad lógica. Es imposible que lo universal sea sustancia, porque mientras que lo universal es común a muchas cosas, la sustancia es particular, propia de un ser individual; el valor del ser es intrínseco al ser (la doctrina de la sustancia). Para Aristóteles, la sustancialidad (realidad) de la especie es la misma del individuo cuya especie es. Para Platón las especies poseen una realidad en sí que no se reduce a la de los individuos singularmente existentes, y en tal sentido son sustancias separadas. Existen dos tipos de sustancias:

· sustancias sensibles y en movimiento: constituyen al mundo físico

· sustancias no sensibles e inmóviles: que son objeto de la teología.

La sustancia inmóvil, para Aristóteles es el primer motor, que es causa del movimiento continuo, es uniforme, eterno y no es causado por nada.

ix. Lo cognoscible para el hombre son las sustancias sensibles que están sujetas al devenir. La causa eficiente es el punto de partida y el principio del devenir; llega a ser algo (por ejemplo un círculo, una esfera) que es la forma o punto de llegada del devenir; y deviene a partir de algo que es la posibilidad o potencia y se llama materia.

x. Llamamos causa primera a la sustancia y la esencia necesaria, ya que el porque se reduce al concepto, el cual siendo el primer porque es causa y principio; la segunda causa es la materia y el sustrato; la tercera es la causa eficiente, el principio del movimiento; la cuarta es la causa opuesta a esta última, el objetivo y el bien que es el fin de cada generación y de cada devenir.

xi. Aristóteles identifica la materia con la potencia, la forma con el acto. La potencia es la posibilidad de producir un cambio (potencia activa Ej: el fuego quema) o de sufrirlo (potencia pasiva Ej: la madera se quema). El acto es la existencia misma del objeto Ej: construir con respecto a saber construir, mirar al tener los ojos cerrados. Ej: la potencia de estar sano es también potencia de estar enfermo, pero el acto de estar sano excluye la enfermedad.

xii. La entelequia es el logro perfecto del movimiento, es decir, su término final, es la forma perfecta de lo que deviene. El acto perfecto o acto final es el que posee en sí su fin, éste así como la entelequia, se identifican con la sustancia y frente a esto la materia se conoce como materia prima. La materia prima está privada de forma, es indeterminable e incognoscible y no es sustancia.

xiii. El alma es una sustancia que informa y vivifica a un determinado cuerpo; es definida como el acto primero de un cuerpo que tiene la vida en potencia. El alma es al cuerpo lo que el acto de la visión al órgano visual. Esta tiene tres funciones:

· Función vegetativa: la potencia nutritiva y reproductiva propia de todos los seres vivientes, empezando por las plantas.

· Función sensitiva: la sensibilidad y el movimiento propio de los animales y del hombre

· Función intelectiva: propia del hombre.

xiv. Además de los cinco sentidos existe un sensorio que hace distinguir las sensaciones proporcionadas por los órganos diferentes, ej: por éste podemos distinguir lo blanco de lo dulce, lo blanco de lo negro. El sentido a su vez se distingue de la imaginación, ésta son las imágenes que se generan en nosotros después de una sensación. El alma intelectiva recibe las imágenes como los sentidos reciben las sensaciones; la inteligencia es la capacidad de juzgar las imágenes que los sentidos proporcionan. Nadie puede aprender o comprender algo si los sentidos no le enseñan nada, más todo lo que se piensa es siempre en imágenes.

xv. Aristóteles decía que existen dos tipos de personas:

· Artistas: aquellos que ven más allá del fenómeno.

· Experimentados: los que sólo ven el fenómeno.

Así mismo para él el arte viene de la virtud intelectiva o dianoética y es la capacidad acompañada de razón, es decir de producir un objeto, y atañe su función a la creación y producción de objetos. Las ciencias poiéticas regulan la producción de los objetos. La retórica es un arte necesaria que al igual que la dialéctica no tiene un objeto específico y se ocupa de descubrir los argumentos de lo verosímil, lo que ocurre casi siempre, que es lo análogo a lo necesario (objeto de la ciencia). Se divide en tres:

· La retórica deliberativa se refiere a cosas futuras y debe persuadir o disuadir demostrando que algo es útil o pernicioso.

· La retórica judicial se refiere a hechos del pasado y su objeto es acusar o defender, persuadiendo de que tales actos son justos o injustos.

· La retórica demostrativa se refiere a cosas presentes y su objeto es alabarlas o condenarlas como verdaderas o falsas, buenas o malas.

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