27.11.10

VIII.Nietzsche/Max Ernst/Dalí/Abramovic/Tomek Baginski

































































-Ningún sueño o mentira, a piel caída en juego de papeles; ningún calor vasto al reventar del paso al ojo; ningún desorbitado juego de animales; es lo suficientemente impreciso, para no ser una quimera en donde se exalte el superhombre.- D.A.

MAX ERNST "Painting is not for me either decorative amusement, or the plastic invention of felt reality; it must be every time: invention, discovery, revelation." "All good ideas arrive by chance".

DALI Each morning when I awake, I experience again a supreme pleasure - that of being Salvador Dali. Mistakes are almost always of a sacred nature. Never try to correct them. On the contrary: rationalize them, understand them thoroughly. After that, it will be possible for you to sublimate them.

MARINA ABRAMOVIC


FILOS. NIETZSCHE

i. Alemania,1844. Era seguidor de Schopenhauer y retoma su idea del mundo como dolor, lucha, destrucción, crueldad, incertidumbre, error, donde el azar domina y los valores humanos no encuentran en ál ninguna raíz. A diferencia de Schopenhauer que dice que la alternativa para salirse de ese mundo es el ascetismo, Nietzsche decía que esa era la actitud propia de la moral cristiana y de la espiritualidad común; él creía que se debía aceptar la vida tal y como era, en sus caracteres originarios e irracionales, y conduce a la exaltación de la vida y a la superación del hombre. Toda su obra esta encaminada a esclarecer y defender la aceptación total y entusiasta de la vida. Dionisios es el símbolo divinizado de esa aceptación y Zaratustra su profeta.

ii. Dionisos es “la afirmación religiosa de la vida total, no renegada ni fragmentada”. Es la exaltación entusiasta del mundo tal y como es, sin disminución, sin excepción y sin elección: exaltación infinita de la vida infinita. Dionisos es el dios de la embriaguez y de la alegría, el dios que canta, ríe y danza: abandona toda renuncia, todo intento de fuga de la vida. La aceptación integral de la vida transforma el dolor en alegría, la lucha en armonía, la crueldad en justicia, la destrucción en creación; renueva profundamente la tabla de los valores morales. Nietzsche cree que todos los valores fundados en la renuncia y en la disminución de la vida, todas las llamadas virtudes que tienden a mortificar la energía vital y a destrozar y empobrecer la vida, sitúan al hombre por debajo de sí mismo y por lo tanto son indignas de él. Es virtud toda pasión que dice sí a la vida y al mundo. Aquí se revela el carácter romántico de Nietzsche, en la valoración de la vida como infinita y divina. Dionisios ignora y desconoce todo límite humano.

iii. Dionisos no sólo se complace en el espectáculo terrible e inquietante, sino que ama el lado terrible en sí mismo y el lujo de la destrucción, de la disgregación, de la negación; la maldad, la insania, la brutalidad, le parecen, en cierto modo permitidas por una superabundancia vital que es capaz de convertir en un país fértil cualquier desierto. El hombre debe situarse en una señal de riqueza superior a todo límite, la infinitud de una fuerza que se expande sin freno y que lo fecunda y transfigura todo. Por lo mismo Dionisos rechaza y aleja la idea de la muerte para hacer más digna la idea de la vida.

iv. Acerca de la transmutación de los valores Nietzsche estaba en contra de la renuncia y el ascetismo, incluso de la ciencia que no está lejos del ideal ascético por su adoración a una verdad objetiva frente a la realidad, por su respeto a los hechos y a la no interpretación de los mismos, ésta afirmación objetiva niega la otra parte de la vida. “Mientras toda moral aristocrática nace de la afirmación triunfal de uno mismo, la moral de los esclavos opone desde el principio un no a lo que no forma parte de uno, a lo que es diferente y constituye su no-yo y tal es su acto creador. Esta inversión de la mirada valorativa, este punto de vista que se inspira necesariamente en lo exterior, en ves de fundarse a sí mismo, caracteriza el resentimiento” (Genealogía de la Moral); el resentimiento de aquellos a los que les está prohibida la verdadera reacción, la acción y que encuentran su compensación en una venganza imaginaria. El pesimismo, es decir, la no aceptación de la vida, en su expresión final es el nihilismo. “Mi yo -dice Zaratustra- me ha enseñado un nuevo orgullo y yo lo enseño a los hombres: no escondáis la cabeza en la arena de las cosas celestes, sino levantadla orgullosamente, una cabeza terrena que crea el sentido de la tierra. Yo enseño a los hombres una voluntad nueva, seguir voluntariamente el camino que los hombres han seguido ciegamente, aprobar este camino y no intentar ya rehuirlo, como los enfermos y los decrépitos.” La existencia del hombre es meramente terrena, el hombre ha nacido para vivir en la tierra y no hay otro mundo para él.

v. “Y soy por entero cuerpo y nada más –dice Zaratustra- ; el alma es solamente una palabra que indica una pequeña parte del cuerpo. El cuerpo es un gran sistema de razón, una multiplicidad con un solo sentido, una guerra y una paz, un rebaño y un pastor”. El verdadero yo del hombre es el cuerpo, al que llama “la gran razón” en el que el hombre reconoce su yo singular. La verdadera subjetividad del hombre no es la que él indica con el monosílabo yo, sino el sí mismo, que es a la vez cuerpo y razón. Critica el principio cartesiano: “Si se reduce la proposición a “Se piensa, luego existen pensamientos” se deduce de ellos una simple tautología quedando fuera de la cuestión la “realidad del pensamiento” de modo que en esta forma se ha llegado a reconocer sólo la apariencia del pensamiento. Descartes quería que el pensamiento fuera una realidad en sí y no aparente”. (tautología: es la repetición de un mismo pensamiento expresado de distintas maneras. Repetición inútil y viciosa).

vi. El Arte. El espíritu dionisiaco se vincula con el arte, que es la expresión más alta del hombre. En “el origen de la tragedia” (1872) reconocía como fundamento del arte la dualidad del espíritu apolíneo: domina el arte plástico, es armonía de formas; y el espíritu dionisiaco: que se encuentra en la música, que está privada de formas porque es exaltación entusiasta. Solamente en virtud del espíritu dionisiaco el pueblo griego consiguió soportar la existencia; bajo la influencia de la verdad contemplada, el griego veía por todas partes el aspecto horrible y absurdo de su existencia; el arte vino en su auxilio, transfigurando lo horrible y absurdo en imágenes ideales, en virtud de las cuales la vida se hacía aceptable. Esas imágenes son: lo sublime, con que el arte domeña y sujeta lo horrible; y lo cómico, que libera del desagrado de lo absurdo. La transfiguración fue realizada por el espíritu dionisiaco y modulado y disciplinado por el espíritu apolíneo (tragedia y comedia). Con Sócrates y el platonismo comenzó la renuncia a la vida y por tanto la decadencia del pueblo griego. El arte está condicionado por un sentimiento de fuerza y de plenitud como el que se manifiesta en la embriaguez; no son artísticas aquellas cosas que nacen del empobrecimiento de la voluntad: la objetividad de la abstracción, el debilitamiento de los sentidos, las tendencias ascéticas. Lo feo, que es la negación del arte, está ligado a esos sentidos. “Cada vez que nace la idea de degeneración, de empobrecimiento de la vida, de impotencia, de descomposición, de disolución, el hombre estético reacciona con un no”. La belleza es la expresión de una voluntad victoriosa, de una coordinación más intensa, de una armonía de todos los quereres violentos, de un equilibrio perpendicular infalible. Es esencial en el arte la perfección del ser, el cumplimiento, la orientación del ser hacia la plenitud; el arte es esencialmente la afirmación, la bendición, la divinización de la existencia. El estado apolíneo no es más que el resultado extremo de la embriaguez dionisiaca, una simplificación y concentración de la embriaguez misma. El estilo clásico representa ese reposo y es la forma más elevada del sentimiento de poder. Esto no significa que en el arte el hombre deba abandonarse sin freno a sus instintos; si el artista no quiere ser inferior a su misión, debe dominarse y alcanzar la sobriedad y la castidad. “El filósofo huye de la luz demasiado viva, huye también de su tiempo y la luz que irradia”. Nada le parece más esteril que el arte por el arte y el desinterés estético. (Parnasianismo, Teophile Gautier). El arte considera bello incluso lo que el instinto de impotencia considera como digno de odio, lo feo el arte acepta lo que hay de problemático y de terrible en la vida, es la más total y entusiasta afirmación de la vida.

vii. El eterno retorno es el sí que el mundo se dice a sí mismo, es la autoaceptación del mundo, la voluntad cósmica de reafirmarse y ser ella misma; es la expresión cósmica del espíritu dionisiaco que exalta y bendice la vida. “Un poco de razón –dice Zaratustra- un grano de sabiduría dispersado de estrella en estrella, esta levadura está mezclada con todas las cosas. Un poco de sabiduría es posible pero yo he encontrado en todas las cosas esta certeza feliz: prefieren bailar sobre los pies del azar”. Esta explosión de fuerzas desordenadas, este “monstruos de fuerzas sin principio ni fin”, este mundo tiene en sí una necesidad, que es su voluntad de reafirmarse, y por ello, volver eternamente sobre sí mismo. Este mundo dionisiaco de la eterna creación, destrucción de sí no tiene otra finalidad que la de la “felicidad del círculo”; no tiene otra voluntad que la del círculo, que tiene la buena voluntad de seguir su propio camino. La necesidad del devenir cósmico no es más que voluntad de reafirmación. Desde la eternidad, el mundo se acepta a sí mismo y se repite eternamente. El eterno retorno es una verdad terrible que puede destruir al hombre o exaltarlo, frente a él se mide la fuerza del hombre, su capacidad es superarse.

viii. “La fórmula para la grandeza es amor fati no querer nada distinto de lo que es, ni en el futuro, ni en el pasado, ni por toda la eternidad. No sólo soportar lo que es necesario, sino amarlo”. Este amor libera al hombre de la esclavitud del pasado, ya que para él, lo que ha sido se transforma en lo que yo quería que fuera.

ix. El superhombre tiene por primera característica la libertad del espíritu. Debe librarse de las ataduras convencionales de la vida y renunciar a todo lo que los otros alaban: debe poner todo su anhelo en poder volar libremente, sin temor, por encima de los hombres, de las costumbres, de las leyes y las apreciaciones tradicionales. Su máxima fundamental es: llega a ser lo que eres. La libertad interior propia del superhombre es una riqueza de posibilidades diversas, entre las cuales él no escoge, porque quiere dominarlas y poseerlas todas; de aquí nace la renuncia a la certeza, que es una limitación, de esta manera se renuncia también a las posibilidades del error, de ahí también la profundidad del superhombre, la imposibilidad de centrar su vida interior, es un hombre de misterio del cual sólo se conoce la superficie. El superhombre dice: así debe ser.

x. Utiliza aforismos dados sus fuertes dolores de cabeza, uno de los más importantes anteriormente mencionado es “Dios ha muerto” en “Así habló Zaratustra un ermitaño baja de la montaña y en el poblado va predicando entre los hombres su frase y todos se burlan; Dios ha muerto y ellos no se han dado cuenta que todo a cambiado y ellos también y mucho de lo que creían ha muerto porque ha muerto la divinidad. La divinidad que ha muerto es el Dios del sentido global del universo, de una verdad única, el que sostenía y justificaba la tranquilidad intelectual de los seres humanos, todo se basaba en una gran idea de sentido de verdad, de coherencia que era la divinidad; al haber muerto eso el hombre tiene que sostener por sí mismo el sentido del mundo, del discurso, ya no pueden depender de un gran sentido cósmico, único y absoluto, de ahí la importancia de alcanzar la madurez superior intelectual que el llamo superhombre.

xi. Nietzsche a querido alcanzar y realizar el infinito para el hombre y en el hombre, ha querido que el hombre reabsorba en sí mismo y domine, con una voluntad también infinita, el infinito poder de la vida. Por esto, la aceptación de la vida y del mundo no es la aceptación del hombre como criatura finita, no pretende fundamentar las positivas facultades humanas en su misma limitación, sino que trata de transferir al hombre la infinitud de la vida y lo ilimitado de su poder.

VII.Kierkegaard/Kiefer/Heizer/Chunky Move/Gorostiza
















http://www.chunkymove.com.au/

KIEFER Women in Kiefer's response to the work of Paul Celan Margarethe and Shulamith are the central figures in Paul Celan's poem Death Fugue, written in 1945. The poem challenges the German philosopher Theodor Adorno's celebrated declaration that "writing poetry after Auschwitz is an act of barbarism." The women's names recall the Biblical heroines Shulamith and (in the New Testament) Mary. The last lines of the poem, which repeat the two names, symbolize the end of the synergy between the German and Jewish peoples. The series dedicated to Margarethe and Shulamith begins with two canvases featuring two full-length figures of women. Their faces are covered by their hair, and blood trickles down their legs – the blood of the wounded Jewish people. Both figures are shown in an urban setting. The two canvases relate most explicitly to Shulamith. Kiefer's later responses to Celan's poem do not incorporate female figures in this way: the artist inscribes the women's names on the canvas, and uses a range of media to evoke their hair ("Your golden hair Margarethe, your ashen hair Shulamith", in the words of the poem). Shulamith is represented by ash and strands of hair applied directly to the canvas. Straw is used to represent Margarethe's golden hair, making its first appearance in Kiefer's work.

HEIZER The first such "negative" form in Heizer's work was North, East, South, West, which the artist produced in wood and sheet metal in 1967, putting two of the four elements, North and South, in the ground in the Sierra Nevada in California. The work has now been constructed in its entirety as a permanent feature of Dia's museum in Beacon, in the size and material (weathering steel) that Heizer originally specified for it. These four diverse sculptural elements— two stacked cubic forms, one larger and one smaller (North); a cone (South); a triangular trough (West); and an inverted truncated cone (East)—together measure more than 125 feet in length, and sink from the floor of the gallery to a depth of 20 feet. When the work was first developed, such dimensions had no precedent in the art of recent times. Heizer prefers the term size to scale in descriptions of his work, in part to emphasize the factual and visual implications of the actual distance traversed by the eye or on foot in viewing it. The sheer physical dimensions of North, East, South, West, and its physical integration into, or displacement of, the fabric of the Dia building, force an entirely different viewing experience from that of traditional sculpture in the round, an experience that is a function less of movement to allow multiple viewpoints than of the extended journey in time and space required to comprehend it. And the fact that the sculpture literally displaces the floor on which the visitor walks creates a sense of potential physical danger that further challenges the viewing experience.

CHUNKY MOVE Founded by Artistic Director Gideon Obarzanek in 1995, Chunky Move has earned an enviable reputation for producing a distinct yet unpredictable brand of genre-defying dance performance. Chunky Move’s work constantly seeks to redefine what is or what can be contemporary dance within an ever-evolving Australian culture. The Company’s work is both diverse in form and content; to date the Company has created a number of works for the stage, site specific, new-media and installation work. Chunky Move’s multi-tiered programming initiatives foster and support a strong and vibrant dance culture in its home city of Melbourne and also creates critically acclaimed and popular larger productions for touring. Recent cities toured include: Sydney, Beijing, Shanghai, Dresden, New York, Vancouver, Edinburgh and Lisbon. In 2008 Chunky Move received Best Dance Work for Glow and Best Visual or Physical Theatre Production for Mortal Engine at the Live Performance Australia Helpmann Awards. In 2009, Mortal Enginereceived an Honorary Mention in the Prix Ars Electronica awards in the Hybrid Arts category.

GOROSTIZA, MUERTE SIN FIN

http://amediavoz.com/gorostiza.htm#MUERTE%20SIN%20FIN


KIERKEGAARD

i. Pensador danés, Dinamarca -1855. Afirmó el valor del individuo, la paradoja y la existencia concreta; su obra es un llamado al compromiso con las propias decisiones que cada hombre debe tomar en su vida entendiendo que esas elecciones le definen; esto también es una propuesta con la comodidad burguesa y a favor de la libertad individual. Hay muchas cosas que nos llevan a pensar, Aristóteles decía que el asombro, Kierkegaard dice que es el miedo, el qué después de la muerte, la sensación de que nos vamos a perder, de que vamos a desaparecer como si nunca hubiéramos existido lo que nos lleva a reflexionar y pensar.

ii. Kierkegaard es un individuo que sufre, que se angustia, que teme y que por lo tanto se pregunta qué va a ser de él. Comúnmente la respuesta a esa pregunta siempre ha sido la religión. A él no le basta la religión, quiere tener fe, pero también comprender, ir más allá de lo que da la obediencia a la religión establecida. Hay un salto, un salto más allá de lo comprensible que es el que hace la religión y ese salto es el que quiere dar Kierkegaard.

iii. Su filosofía parte de la individualidad, lo que importa es el individuo. Él habla desde su sufrimiento y su dolor, no pone por delante una reflexión sobre el universo, sino un testimonio de vida. Analiza al hombre y dice que el ser humano atraviese una serie de etapas en nuestro desarrollo y hay quienes se quedan en una u en otra. La etapa ética, es decir cuando vivimos preocupados por el deber, por las obligaciones, etc.; la etapa estética, donde nos preocupamos por el tema de la belleza, de la representación, de lo sublime; la etapa religiosa, en donde se busca la salvación, el rescate frente al a muerte, a la perdición y el olvido.

iv. En su filosofía existen dos temas principales: el del individuo y su existencia concreta y el segundo es su relación con el cristianismo. Crítica al “humanismo burgués” donde la fe había pasado a ser un hecho social y en donde se cometía la peor de las herejías, la de jugar a ser cristiano, también hablaba del desafío de ser cristiano, desvío que en su última instancia es imposible; la tensión entre la deseabilidad de ese ideal y la imposibilidad de conseguirlo regió toda su vida.

v. Su tesis “El concepto de ironía”, giraba en torno de la ironía Socrática y el romanticismo, en el fondo era una crítica a la filosofía hegeliana; contraponía al a filosofía del sistema una filosofía de la praxis; reconocía Hegel como la cúspide de la filosofía del sistema, que siempre miraba hacia el pasado y transformaba todo en mediación y lógica, este tipo de filosofía pasaba por alto la vida concreta, la vida no es mediación y desenvolvimiento dialéctico, la vida es paradoja y contraste, no procede por síntesis sino por elección y lo que existe en ella no es el absoluto sino el individuo y sus elecciones.

vi. El ser humano actúa, es decir que no está programado por la naturaleza para cumplir determinadas funciones, sino que tiene que elegir, eso es lo que llamamos libertad; la libertad es que tenemos una amplia capacidad de posibilidades distintas frente a las que tenemos que optar. Ante esto, dice Kierkegaard que ese sentimiento de vacío, ese sentimiento de no tener ninguna obligación, de poder ir hacia donde queremos, de poder decir si o no, nos produce angustia. La angustia es la que sentimos hacia el vacío de la libertad, porque éste corresponde al propio vacío de la muerte. De modo que el espíritu tiembla, se angustia y por tanto busca la fe. La fe es a su vez algo temible, porque la divinidad no nos promete en principio razones, comprensión, utilidad, sino hay que elegir entre el mundo de la razón y el mundo de lo útil y el mundo de lo verosímil, y el mundo de la fe que es una ruptura absoluta con todo eso. Porque la divinidad constata que no valen ninguno de los razonamientos humanos, ni de los razonamientos éticos; o entras en el mundo de la creencia donde todo es posible, puesto que para dios todo es posible, no hay nada necesario, ni siquiera el pasado, todo puede ser cambiado, todo puede ser borrado, entrar en el mundo dios es entrar en el mundo de la posibilidad pura y abierta permanentemente o también podemos permanecer en el mundo de lo necesario, de lo mecánico, de lo natural.

vii. El caballero de la fe, es quien es capaz de dar el salto a ese mundo de dios, para entregarse a lo irracional.

viii. Kierkegaard escribió mucha obra bajo su nombre y otra bajo seudónimos, este juego de máscaras es tomar experimentalmente, como él dice, un autor que es de alguna manera, represente un punto de vista para demostrar sus limitaciones. Por ejemplo en Temor y Temblor, que firma como Johannes de Silentio, en donde se cuenta la historia de Abraham que va a sacrificar a su hijo porque Dios se lo pidió, en este autor existe una imposibilidad de comprender lo que pasa en Abraham, porque de Silentio se ubica en el punto de vista ético y desde ahí trata de abrcar aquello que está más allá de él; para el hombre ético lo que hace el hombre religioso es mera locura. Los seudónimos no implican ningún ocultamiento de identidad, todo mundo sabía que siempre escribía Kierkegaard, pero lo que él decía es que a lo largo de su vida había acumulado fantasmas y que el uso de seudónimos los permitía sacar de sí, de esta manera tomaba un punto de vista y lo desarrollaba para ver hasta donde podía llegar. A partir del estudio de diversos personajes como Sócrates, Don Juan, Fausto, Antígona, entre otros y a partir de los distintos seudónimos usados, pudo exponer distintas opciones de vida o diferentes estadíos (son tres estadíos): el estético, el ético y el religioso; entre ellos no había mediación posible, sino riesgo, salto, decisión.

ix. Para él la fe es una relación personal entre el individuo y el tú absoluto que lo interpela, es relación es resignación y confianza infinitas, es un salto sobre el abismo de la incertidumbre. Esta interpretación de la fe puso en primer plano al individuo concreto, es decir al individuo singular y sufriente capaz de asumir su subjetividad como su única verdad y su relación con dios como un salto sobre el abismo de la nada; el individuo está siempre expuesto a la nada y esa exposición es la angustia misma que revela su libertad, su responsabilidad y el riesgo ineludible de elegirse a si mismo a cada paso.

x. Esta idea de Kierkegaard acerca del cristianismo chocaba con la idea burguesa de Dinamarca; el decía que para que la vida de un cristiano llegara a ser testimonio de fe tenía que estar expuesta al dolor, al sufrimiento y a la persecución.

xi. Su filosofía es “el embrión¨ de lo que en el s.XX se llamó existencialismo, que es la filosofía basada en la existencia del ser humano en su angustia en su perplejidad. Miguel de Unamuno es un gran lector de él, Heidegger, entre otros. Fue más reconocida en el s.XX que en la época que él escribió.


14.11.10

VI.Schopenhauer/Baudelaire/Bacon/Cindy Sherman/Yasumasa Morimura































































En cuanto a mí, nunca he comprendido como dos seres que se aman y creen hallar en ese amor la felicidad suprema, no prefieren romper violentamente con todas las convenciones sociales y sufrir todo un género de vergüenzas, antes que abandonar la vida, renunciando a una ventura más allá de la cual no imaginan que existan otras. -Schopenhauer-

BACON "Para Bacon, el cuerpo se presenta como un objeto mutilado que regresa a la animalidad. En su pintura el hombre padece el desgarro de la carne, que es interpretado como el fin del cuerpo y los simbolismos de la "carne" como último reducto del yo. Con la deriva iconográfica del retrato y su búsqueda del reconocimiento existencial se difuminan los rostros, se escinde el yo y se desmiembran los cuerpos, en esa lucha por la fijeza, por la estabilidad jamás conseguida que encontramos en la obras de Francis Bacon. Una visión desesperada que nos adentra en el territorio de la decadencia y la alienación: el éxtasis, el deseo de la carne, los fluidos, el detritus, la mutilación y la muerte que invaden sus telas." A. Vázquez Roca.


YASUMASA MORIMURA. Mediante este procedimiento, el artista se apropia de imágenes clásicas del arte occidental para reinterpretarlas y recrearlas dándoles una nueva significación. De este modo, Morimura cosifica la obra (gran influencia de autores como Marcel Duchamp o Andy Warhol), del mismo modo en el que siente que el pueblo japonés ha sido cosificado por la opresión occidental. A pesar de que su obra generalmente la desarrolla en fotografías a color sobre lienzos u otros soportes, también realiza audio/vídeo-instalaciones, e incluso colabora en giras teatrales desde el año 2000. Sin embargo su trabajo siempre ha gozado de aspecto teatral: el propio Morimura es el actor de su obra. Mediante un elaborado maquillaje y un agudo narcisismo, se transforma en los personajes de los grandes clásicos, dando una nueva identidad a las grandes obras canónicas.





13.11.10

V.Hegel/Duchamp/Newman/Mondrian/Beuys/
















































































La manifestación pictórica fragua un universo inacabable que refuta lo que

sostienen Duchamp y Newman cuando alegan que no hay nada en la experiencia

sensible, por más pura e intensa que sea.


FILOS. HEGEL


"El ser como idea, necesita de un devenir temporal de autorealización"

La realidad es inicialmente infinita, universal, vacía y abstracta; carece de contenidos. Es

forma despojada de determinaciones que le brinden una auténtica concreción.

La carencia originaria de la idea necesita desarrollarse, desplegarse, devenir, para realizar

su interioridad vacía, mediante una salida o negación de sí.

A lo universal se impone la negación, se da un ser otro--- dialéctica: tesis-síntesis-antítesis.


La universalidad infinita se proyecta en lo particular y finito, en lo exterior y múltiple. El

espíritu o idea se aliena, se pierde en la exterioridad. Ej: el movimiento deviene en las olas

del mar. La razón debe retornar la idea a su infinitud, debe recuperarla. El regreso ocurre

desde un doloroso, lento e intenso trabajo negativo. La negación de lo particular y escindido,

el retorno a la unidad y totalidad en el concepto ocurre por el pensamiento autoconciente

y autodeterminado.


La idea debe navegar en la espesura de la multiplicidad de las particularidades, la

naturaleza de lo otro, de lo que está afuera es finito, por lo tanto la idea debe quebrar el

peligro del autoencierro a través de ser recuperada por la razón. "Lo verdadero no tiene

existencia ni verdad, sino en tanto se desarrolla en la realidad exterior." Si la idea se

confundiera con la exterioridad como atributo suyo, definido o determinante, se

pierde en una dispersión sin conciencia ni saber. Debe volver desde el pliegue de las formas

finitas de la naturaleza y las acciones humanas hasta la interioridad del pensamiento ya no

vacío ni abstracto, sino autodeterminado, concreto y libre. Es libre aquello que se

autodetermina. Por eso el espíritu para dejar de ser limitado debe autodeterminarse.


La obra de arte es en principio forma particular (finita, no está reintegrada en su totalidad

como pensamiento e idea), por lo tanto debe trascender su particularidad para ser infinita; el

destino del arte es "aprehender y representar lo real como verdadero, es decir, en

conformidad con la idea" El arte no es sólo idealidad, su máxima plenitud se encuentra

cuando es imagen de la belleza--- corpórea-física-material. Esa belleza no se funda a sí

misma. La belleza corpórea o sensible es el aparecer de una belleza trascendente o ideal. El

arte es la expresión de la idea a través de la imagen.


La admiración y el asombro son el principio del interés por lo particular, donde nace la

necesidad de la comprensión del sentido del todo. "El hombre se siente tocado por el

espectáculo de los fenómenos naturales y presiente en ellos algo grande y misterioso, una

potencia escondida que se revela".La imagen ya no será sólo el dibujo visible, dinámico o

estático de una cosa singular, sino la figuración de la "potencia invisible".


El arte "nace de la necesidad de representar la idea mediante imágenes sensibles que se

dirigen a los sentidos y al espíritu al mismo tiempo". Lo sublime se encuentra cuando por

medio del arte logramos tener una experiencia del espíritu que nos permite retornar la idea

su condición infinita.